5 cosas a recordar tras sufrir un accidente de tráfico

Hoy a las 14:00, de camino a casa, a unos 100 metros del trabajo he tenido un accidente con mi coche.

Un coche que circulaba por el carril contrario y que iba a cruzar por la línea discontinua no ha podido frenar debido a que el asfalto estaba mojado de lluvia y ha invadido mi carril, golpeándome en la esquina delantera izquierda.

Han sido unos segundos horribles, todo ha pasado muy rápido, no me ha dado tiempo a nada, no recuerdo ni lo que he pensaba, sólo que creía que era el fin.

Tras el golpe he pasado unos minutos de gran nerviosismo. Al principio me he quedado bloqueada, cogida al volante y con un susto en el cuerpo que no me permitía moverme, estaba temblando como un flan.

Estas son 5 recomendaciones que debes tener en cuenta cuando tienes un accidente de tráfico y que yo he descuidado prácticamente todas.

1. Revisar si hay heridos.

    Lo primero que se debe hacer es tener calma y comprobar tu estado físico. Después el de los posibles acompañantes de tu vehículo. Continuas mirando el estado de los ocupantes del otro vehículo y de los posibles viandantes.

    Yo me he quedado paralizada. Por suerte el otro conductor y un peatón que estaba en el lugar se han encargado de comprobar si había heridos.

    Se han acercado a mi coche y me han preguntado como estaba. Cuando he podido reaccionar les he dicho que estaba bien, muy asustada, porque pensaba que me iba a morir en el golpe y con un poco de dolor de cabeza (supongo que por los nervios), pero bien.

2. Recordar que el tráfico continua.

    Tras el accidente el tiempo no se detiene, la circulación sigue en marcha y debes de alejarte lo antes posible para no provocar otro accidente.

    Una vez comprobado que no hay heridos, si los vehículos se pueden mover, deben apartarse a un lugar donde no molesten al resto de la circulación.

    Y mientras esto pasa los observadores que estén allí deben hacer indicaciones para que el resto de conductores reduzcan la velocidad y tomen precauciones.

    El otro conductor lo ha hecho bien y tras el choque ha llevado su vehículo a un lugar no transitado, yo en cambio seguía aferrada al volante en medio de la calle, sin poder reaccionar.

    Ha sido después de que se acercaran a ver como me encontraba y viendo que estaba bien, cuando el señor que había presenciado el accidente me ha dicho, que convendría que moviera el coche a un lado junto al paso de peatones para sacarlo de la carretera. Como he podido lo he conducido hasta allí.

    Menos mal que había gente lucida en ese momento que sabía como actuar.

3. Tomar fotos del accidente.

    Es muy recomendable tener imágenes de lo ocurrido. Lo ideal es hacerlas antes de mover los coches, y también fotos de los daños que han sufrido los vehículos.

    En determinadas situaciones estas fotos pueden ayudar mucho para aclarar lo sucedido.

    En mi accidente ni el otro conductor ni yo hemos hecho ninguna foto.

4. Verificar los datos del otro conductor.

    Debes estar pendiente que los datos que aparecen en el parte de accidente del otro conductor son correctos.

    Yo sólo me he fijado que el nombre que escribía coincidía con el que ponía en su carnet, pero no he mirado nada más, estaba muy nerviosa. He tenido suerte, porque el otro conductor ha sido muy correcto, y ha reconocido desde el primer momento que la culpa del accidente era suya, que le habían patinado las ruedas y no ha podido frenar.

    Mi marido ha venido al poco rato y se ha encargado de rellenar mis datos. Cuando ya nos íbamos me ha preguntado si había comprobado el número de matrícula, le he dicho que no, entonces la ha mirado y coincidía con la que había anotado en el parte.

5. Comunicarlo a tu compañía de seguros.

    Se debe dar parte al seguro lo antes posible, normalmente hay un corto plazo para ello.

    Esto si que lo hemos hecho bien. Mi marido ha llevado el parte al seguro esta tarde. Y le han informado de las posibles situaciones que nos podremos encontrar.

    Al tratarse de un coche de más de 13 años, la aseguradora del otro conductor es posible que lo considere siniestro si el valor de la reparación supera el valor que tiene el coche actualmente, así que en este caso sólo me darían una ridiculez de dinero y yo me quedaría sin vehículo. Pero en caso de que la diferencia no sea muy grande es posible que acepten la reparación.

Así que en este momento me encuentro sin coche y hemos tenido que reorganizar nuestros horarios, mi marido tendrá que llevar más temprano a los nenes al colegio y yo he tenido que recurrir a una compañera de trabajo para que me recoja. Un verdadero trastorno.

Pero pese a todo lo ocurrido tengo que decir que me siento muy afortunada, he tenido la suerte de recibir el golpe en la esquina y no en mi puerta, además viajaba sola, sin llevar a mis hijos detrás, ese trayecto lo hago también con ellos. Dentro de lo malo tengo motivos para estar agradecida.


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8 comentarios

  1. Inma, me da gusto que estés bien y sepas encontrar los aspectos positivos en esto que te ha sucedido. Cuídate.

    Joan

  2. Hola Inma,

    ¡Amiga! ¡Qué bueno que no te pasó nada! Eso es de lo primero que tenemos que estar agradecidos, me imagino el impacto que has sufrido toda vez que he pasado por una situación similar y en verdad es muy difícil decidir muchas cosas en ese momento.

    Lo peor del caso es que cuando te pegan uno no espera el golpe y eso es peor, no tienes tiempo ni de preparar reacción.

    Te agradezco mucho los puntos señalados que te han permitido reflexionar y compartir cómo actuar, sin embargo yo creo que lo más importante es que estás bien.

    Yo sería de la idea de que si fueras a ver al médico pues hay lesiones que no salen al momento y luego realmente molestan.

    Doy gracias a Dios de que estás bien, te mando todo mi cariño.

    Saludos,

    Omar Carreño

    • Hola Omar,

      Gracias por tus palabras.

      La verdad es que lo pasé realmente mal, y aunque fue un instante me di cuenta de que me iba a golpear el coche, me agarré al volante y así permanecí durante el impacto y después de él. No sé decir si fue mucho o poco tiempo. Tenía muchas ganas de llorar y me temblaba todo el cuerpo.

      La única forma que tuve de calmarme fue empezar a pensar en cosas buenas y agradecer todo lo que consideraba bueno de aquella situación. Poco a poco logré que cesara de temblar mi cuerpo y me tranquilicé.

      Ha sido una experiencia dura pero me siento profundamente agradecida, realmente creo que tengo un ángel que cuida de mi.

      Un abrazo,

      Inma.

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