6 Características que hace que las mujeres seamos buenas inversionistas

Si hace unos años alguien me hubiera dicho que ahora estaría buscando como hacer que mi dinero trabaje para mi y con el objetivo claro de lograr la libertad financiera, desde luego le habría dicho que estaba loco.

En mi trabajo tenía dos compañeros que invertían en bolsa, les gustaban los warrants. Sin entrar en muchos detalles son valores negociables en bolsa que dan derecho a comprar o vender un activo en unas determinadas condiciones. Pero bueno mi objetivo ahora no es conocer los warrants, quizá en el futuro los estudie.

Lo que quería decir y me he ido por las ramas, (como me suele pasar), es que a mi me parecía que invertir era muy arriesgado, nunca me había informado, simplemente pensaba lo que la mayoría, me dejaba llevar por el miedo de los demás.

Pero, las cosas han cambiado, y ahora tengo claro que soy capaz y además me gusta y me divierte. Como dice Kiyosaki, es un juego, y cuando conoces las reglas empiezas a pasarlo bien.

En Mujer Millonaria, me di cuenta que las mujeres no estamos reñidas con las finanzas, y que además se nos dan muy bien. Estas son 6 características que nos hacen ser buenas inversoras:

1. No nos da miedo ni vergüenza decir «No sé».

    Decir no sé, y no avergonzarte de ello, te abre las puertas del conocimiento. Cuando dices, «Esto no lo entiendo, ¿me lo puedes explicar?». Estas aprendiendo de lo que otros ya conocen y te permite avanzar más rápido.

    Si uno tiene miedo a quedar como un tonto entonces evita que los demás noten que no sabe, hace ver que no tiene dudas y al hacer esto deja de preguntar y lo único que consigue es seguir en su ignorancia, no aprende.

2. Estamos dispuestas a pedir ayuda.

    Nunca me ha molestado reconocer que no sé donde estoy y pedir indicaciones para llegar a un sitio. A mi marido como a muchos otros hombres, le cuesta pedir indicaciones de como llegar a un sitio, es capaz de dar un montón de vueltas y perder mucho tiempo antes de preguntar a alguien, no sé si lo hacer por vergüenza o por que no cree que le vayan a indicar bien.

    Estar dispuesta a pedir ayuda aplicado en las finanzas, me permite aprender más rápido y no perder el tiempo averiguando todo desde el principio.

3. Somos buenas compradoras.

    La mayoría de las mujeres saben encontrar ofertas. Saben lo que cuesta un producto y cuando ven que está por debajo de su precio habitual saben que es una buena oferta. Buscan ofertas para pagar menos por el mismo producto.

4. Hacemos los deberes.

    Antes de dar un paso nos informamos bien, no nos lanzamos al superconsejo de inversión que hemos oído en la televisión. Primero lo analizamos bien, hacemos nuestros cálculos y cuando lo tenemos claro lo hacemos.

5. Nos da mucho miedo el riesgo.

    Al tener miedo al riesgo, analizamos más las inversiones, dedicamos más tiempo a conocerlas y meditamos mucho las decisiones.

    Esto puede tener un lado negativo, en el caso de que estemos continuamente analizando y calculando y no lleguemos nunca a decidirnos. Esto se llama parálisis por análisis.

    Hay que evitar que esto nos suceda, es bueno ser precavidas, pero tras el estudio hay que actuar.

6. Aprendemos bien de otras mujeres.

    Cuando encontramos algo que funciona nos gusta compartirlo con nuestras amigas para que ellas también se beneficien. O les advertimos cuando algo nos ha resultado mal.

    Esto tiene también su lado negativo, si hacemos caso de algún consejo de alguien que no tiene experiencia.

    Hay que saber de donde proceden los consejos antes de seguirlos al pie de la letra.

En fin por esto y otros motivos, me veo muy capaz de invertir acertadamente y sobre todo capaz de alcanzar mi meta.

Animate y deja tus comentarios.

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