Creencia Irracional. Determinadas personas son ruines y malvadas y merecen ser castigadas por ello

No somos perfectos. Aun intentando hacer todo bien, hay ocasiones en las que nos equivocamos y hacemos algo incorrecto, algo que puede fastidiar, incomodar o incluso hacernos daño física o mentalmente a nosotros mismos o a los que nos rodean.

Pero eso no nos convierte en malvados ni ruines. Hemos cometido un error y no por eso debemos castigarnos o permitir que lo que nos digan los demás nos condicione para siempre.

Se me ocurren montones de ejemplos en los que tachamos a otras personas de malas por algo que han hecho. Las criticamos por un fallo cometido.

Como cuando por descuido tu hijo derrama un vaso de agua en la mesa. ¡es que eres un descuidado!.

Si nos paramos a recordar, a nosotros también se nos ha caído alguna vez, no es catastrófico se recoge el agua y para otra vez trataremos de tener más cuidado.

Cuando hemos cometido un error y se nos critica por ello, tenemos que hacer una lectura positiva de lo ocurrido y no dejar que las críticas nos hundan.

Este es el cuento que aparece en el libro Aprendo a Vivir de Bernabé Tierno cuando habla de esta creencia irracional propuesta por Albert Ellis.

TERCERA CREENCIA IRRACIONAL

«Determinadas personas son ruines y malvadas y merecen ser castigadas por ello»

Lo que le sucedió a una mujer que se encontró una joya:

Érase una mujer que se encontró una joya.

Al verla, pensó que lo mejor era quedársela, pues si empezaba a preguntar de quién era podría aparecer más de un amo.

Pero a los pocos días se presentó en su casa alguien que la había visto cogerla, alegando que era suya.

Mientras la mujer intentaba explicar por qué la había cogido, llegó un matrimonio que la tacho de ruin, pues esa joya no le pertenecía; a lo largo de la mañana fue apareciendo más y más gente que insultó y menospreció a la mujer.

Está claro que esa mujer no hizo lo correcto. Encontró algo que no era suyo y se lo quedó. Pero eso no la convierte en ruin, y mucho menos nos da derecho a juzgar lo que ha hecho.

Cuando alguien comete un error debe tener la oportunidad de repararlo.

Ponerle el calificativo de ruin o mala a una persona por hacer algo incorrecto puede hacer que esa persona se autocastigue de forma permanente y este marcada para toda la vida.

Hay que reconocer que se ha cometido un error, tratar de ponerle solución y pasar página.

Así que debemos tener presente dos cosas.

Primero que no juzguemos o critiquemos lo que hacen los demás. Eso no quiere decir que no le indiquemos de forma correcta que ha hecho algo mal y que debe repararlo si es posible y procurar no volverlo a hacer, pero siempre de buenas maneras y sin descalificativos.

Como me decía mi madre “se consigue más con miel que con hiel”. Con razonamiento y comprensión es más fácil que la otra persona aprenda de sus errores, los intente corregir y supere los problemas. Con la crítica y la descalificación no se consigue nada bueno.

Segundo, si hacemos algo mal, una vez reconocido el error, no debemos autocastigarnos ni dejar que nos afecte lo que nos digan. Esta claro que no podremos impedir que otro nos critique y nos juzgue pero si que podemos decidir que no nos afecte y nos marque para siempre.

¡ Sonríe a la vida y la vida te sonreirá!

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