Creencia irracional. Que las cosas no vayan por el camino que nosotros queremos es algo catastrófico

No se gana nada enfadándose o entristeciéndose cuando las cosas no son como queremos.

Mi hijo muchas veces se pone triste cuando algo se tuerce, si quiere quedarse a ver una película cuando se tiene que ir a dormir, si no le dejo jugar a la Nintendo porque no ha recogido los juguetes y el tenía muchas ganas, si estando en el parque le digo que ya es hora de volver a casa, se pone triste y me pide por favor que le deje un ratito más.

Ayer cuando nos fuimos a la piscina, todo era insistir en que me bañara con él, decía que si no él no se divertía. A mi no me apetecía porque notaba un aire fresco y soy bastante friolera, pero él insistía y en lugar de meterse en el agua a jugar con su hermana, seguía sentado a mi lado, triste.

Le expliqué que con esa actitud se estaba perdiendo un momento de diversión. En lugar de disfrutar bañándose, sólo estaba pensando en que no tenia exactamente lo que el quería. Con esta actitud no conseguía nada, ya que yo no iba a cambiar de opinión y él estaba perdiendo el tiempo.

Al final se metió y estuvo jugando en el agua con su hermana.

Cuando decidió aceptar la situación fue cuando empezó a disfrutar y se lo paso muy bien.

Después de esta larga introducción y siguiendo con las creencias irracionales de Albert Ellis, aquí traigo la cuarta, junto con el relato que aparece en el libro de “Aprendo a vivir” de Bernabé Tierno.

CUARTA CREENCIA IRRACIONAL

«Que las cosas no vayan por el camino que nosotros queremos es algo catastrófico»

Lo que le sucedió a un labrador que se culpaba por el tiempo que hacía:

Érase un hombre rico que perdió toda su fortuna en una guerra y decidió ganarse la vida cultivando sus propias tierras.

Como nunca lo había hecho, otros labradores intentaron darle algunos consejos, pero el hombre era tan orgulloso que no los aceptó y decidió trabajar por su cuenta.

Sabía que lo primero que tenía que hacer era preparar la tierra, pero como lo hizo en tiempos de lluvia todo el trabajo realizado se deshacía en aguas.

Cuando fue a sembrar hacía tanto calor que las semillas se secaron sin dar ningún fruto.

El labrador no hacía más que quejarse del mal tiempo que había hecho, sin darse cuenta de que lo que realmente había ocurrido, es que había pretendido que las estaciones fuesen a su antojo sin pensar que él podría haberse adaptado a ellas.

Aferrarse a lo que uno quiero y como uno lo quiere no es el mejor camino, hay que ser flexible y tratar de sacarle provecho a las circunstancias, cambiando tu percepción del entorno puedes ser más feliz y obtener más beneficios.

No es bueno hacer un drama cada vez que no tienes exactamente lo que quieres. Tampoco puedes cambiar las cosas desagradables que te suceden y empeñarse en ello sólo te produce más desgaste e infelicidad. Pero como ya comente en «Puedes controlar tus emociones, hazlo.» y en «Fish! La eficacia de un equipo radica en su capacidad de motivación.», puedes elegir como vivir esos acontecimientos, la elección es tuya.

¡Sonríe a la vida y la vida te sonreirá!

2 comentarios

  1. Hola Inma,

    Muy buena explicación de la cuarta creencia irracional, creo que es apropiado que muchos pensemos que con paciencia y esfuerzo podemos lograr nuestros objetivos, si no es de una forma, será de otra, pero el punto es que siempre hay soluciones para todo.

    Si pudiéramos controlar la vida, tal vez no sería tan interesante como muchas veces resulta, sin embargo, yo puedo decir que lo más importantes es afrontarla con un sentido muy positivo de las cosas.

    Saludos

    Omar Carreño, tu amigo desde México, Distrito Federal…

    • Hola Omar,

      Si seguramente tener todo bajo control hace que se pierda parte del encanto de la incertidumbre.

      Y como tampoco podemos cambiar lo que ocurre, lo mejor es ser positivo y darnos cuenta que nosotros elegimos como vivir cada momento.

      Un saludo.

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