Creencia irracional. Uno sólo es valioso cuando es muy competente, autosuficiente y capaz de conseguir cualquier cosa.

En artículos anteriores os he hablado de dos de las once creencias irracionales que planteó Albert Ellis.

Primero fue la quinta creencia: «La desgracia humana viene del exterior y las personas tienen poca o ninguna capacidad para controlarla o superarla

Posteriormente os hable de la novena creencia: “Es inevitable que lo que nos ocurrió en el pasado siga afectándonos en el presente”.

Hoy me he decidido por la segunda creencia.

Debemos tener muy presente que no ser perfecto no hace que seamos menos válidos y buscar continuamente el éxito impide lograr el verdadero objetivo, ser feliz.

Además estar buscando la perfección siempre es estresante y puede llevar a enfermar.

Este es el cuento que aparece en el libro “Aprendo a vivir” de Bernabé Tierno cuando habla de esta creencia irracional.

SEGUNDA CREENCIA IRRACIONAL

«Uno sólo es valioso cuando es muy competente, autosuficiente y capaz de conseguir cualquier cosa»

Lo que le sucedió a una mujer demasiado perfecta:

Érase una mujer conocida por su perfección. Un día decidió que ya era tiempo de casarse y como era un ser tan perfecto, pensó que se merecía al hombre más perfecto.

A todos los hombres que conocía los descartaba por ser demasiado altos o demasiado bajos, demasiado listos o demasiado tontos, demasiado fuertes o demasiado débiles….

Así fueron pasando los años y cuando la mujer pareció encontrar a su hombre perfecto, éste la rechazó porque ella era demasiado vieja.

Si tu preocupación continua es tener éxito en todo lo que haces, te llevará a tener pánico al fracaso y a cometer errores, lo que te impedirá actuar, te paralizará.

Hay que actuar, y buscar disfrutar en el proceso, no centrarse únicamente en obtener un resultado perfecto.

Si planteas el proceso como parte del objetivo y disfrutas con él, tendrás más satisfacciones que si sólo buscas un resultado perfecto que no siempre se logra.

Los resultados no siempre son como queremos, el hombre comete errores y hay que aceptarlos. No debemos tener miedo a cometer fallos, es parte del proceso. Hay que aprender de ellos para que nos ayuden en lugar de horrorizarnos por cometerlos.

Los errores son los que nos llevan al éxito. Hay que aceptar que para que algo salga bien requiere práctica y fracasar muchas veces.

¡Sonríe a la vida y la vida te sonreirá!

Un comentario

  1. Bueno yo desde luego no me veo afectado por esta creencia. Se que cometo errores, que necesito a los demás en muchas ocasiones y que puedo conseguir aquello que me propongo pero eso no me hace ni más ni menos valioso.

    Mi madre que es muy sabia y a la que hago mucho caso, me decía que valgo mi peso en oro y aunque no me guste mucho, peso bastante, así que fíjate si soy valioso.

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