Determinación, un ingrediente necesario para conseguir la libertad financiera

La Fe mueve montañas.

¿Cuantas veces has oído o has dicho esta frase?

Cuando el hombre quiere hacer o conseguir algo a toda costa, cuando se arma de valor y fuerza para lograr su objetivo, entonces no hay quien lo detenga.

Esta es la característica que necesitamos en nuestra actitud, si tenemos determinación y perseverancia en lograr la libertad financiera y la acompañamos de los otros ingredientes necesarios, educación financiera y utilizar la cabeza, entonces podremos lograrla.

Lo que hace que un inventor continué con su investigación, pruebe miles de formas para lograr su objetivo después de haber tenido un montón de contratiempos, es su determinación en lograr su meta. Saben que son capaces de hacerlo y no cesan en su empeño.

Nadie ha dicho que sea fácil conseguir la libertad financiera, si fuera tan sencillo, todos lo seríamos.

Lo que si que es cierto es que se puede lograr, ya que los que hacen las cosas de una determinada manera diferente a lo que hacen todos los demás, lo consiguen.

Este cuento que traigo hoy, es un buen ejemplo de que la determinación y la perseverancia te dan la libertad.

Las ranas y el balde de leche.

Erase una vez dos ranas, Pesim y Osad, que vivían en una charca cera de la bonita granja de la lechera Adelaida.

Un día decidieron dar una vuelta por la granja. Se acercaron a un gran objeto gris y como eran muy curiosas decidieron saltar para ver que había.

Se trataba del balde que usaba Adelaida para ordeñar a su vaca Ruperta. El bale estaba medio lleno de leche.

Cuando cayeron dentro se dieron cuenta que estaban atrapadas, el líquido blanco era más espeso que el agua y las paredes estaban resbaladizas, no podían alcanzar el borde del balde por estar demasiado alto.

Es imposible salir, vamos a morir ahogadas. Se lamentó Pesim.

No te preocupes, tú sigue moviendo tus ancas, seguro que encontramos la manera de salir de aquí, dijo Osad con una gran sonrisa.

Pero Pesim no lo veía nada claro, estaba convencida de que era el fin.

Cuando llevaban un rato moviendo sus pequeñas ancas Pesim se vio sin fuerzas.

Osad esto no tiene solución, no tengo fuerzas para seguir nadando y no quiero seguir sufriendo. Has sido una buena amiga. Y diciendo esto Pesim dejo de nadar y se hundió.

Osad, no pudo hacer nada para sujetar a Pesim, pero ella tenía claro que quería seguir viviendo y que era capaz de salir de allí, no sabía como, pero no podía rendirse. Así que siguió moviendo sus pequeñas ancas para mantenerse a flote.

Pasadas unas horas notó que el líquido blanco era más espeso y consistente. De tanto mover sus ancas, la leche se había convertido en mantequilla y ahora Osad pudo hacer presión sobre la manteca y saltar fuera del balde.

Así fue como la determinación de seguir viviendo que tenía Osad le dio la libertad.

Del mismo modo, mi determinación me abrirá las puertas y lograré mi libertad financiera.

Ten claro tu objetivo, adquiere la educación necesaria y ten la determinación para conseguir tu meta.

7 comentarios

  1. Hola,
    Si que es cierto que tener determinación en tu objetivo te da la fuerza para continuar.

    El cuento de hoy ya lo conocía, me lo contaba mi madre cuando era niña, y me ha recordado unos momentos muy felices.

    Saludos.

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