Deuda buena y deuda mala

En Febrero de 2008 nos metimos en un préstamo para comprar los muebles de la habitación de mi hija, estaba creciendo y necesitaba cambiar de la cuna a una cama grande, además del armario y estanterías.

Al principio habíamos pensado en pagarlo con la tarjeta de crédito que teníamos, era una cuota de 90 €/mes con intereses desde el principio. Nos pareció una solución aceptable ya que no teníamos ningún otro préstamo salvo la hipoteca.

Pero el dependiente de la tienda de muebles nos comentó que nos podían dar financiación. Era un préstamo a 4 años, los 2 primeros sin intereses, y en los 2 siguientes la cuota mensual aumentaba y además teníamos que pagar unos intereses bastante elevados. La comisión por cancelación anticipada era del 3% del capital.

De esta forma si antes de acabar los 2 primeros años cancelábamos el préstamo, nos salia muy bien, la mitad la pagamos en cómodos plazos al mes y la otra mitad de un golpe con una pequeña comisión (por cancelación) antes de empezar a pagar intereses.

En Enero de este año cancelamos el préstamo. Nos salió bien porque fuimos constantes y estuvimos ahorrando el dinero para poder cancelar el préstamo sin tener que pagar los elevados intereses.

Pero con este tipo de financiaciones mucha gente se confía, se mete en varios prestamos para pagar cosas que necesita o no y al final se endeuda.

Al leer los libros de Robert T. Kiyosaki, he aprendido que hay dos tipos de deudas: buena y mala.

La definición que hace Robert T. Kiyosaki es la siguiente:

    La deuda buena es aquella que te enriquece y que alguien más la paga.

    La deuda mala es la que te empobrece y tienes que pagar tú.

La deuda que teníamos con los muebles de mi hija, es un claro ejemplo de deuda mala.

Suelen ser adquisiciones que haces por caprichos, que tiras mano de tarjeta o que financias con prestamos personales.

Un ejemplo de deuda buena sería, pedir un préstamo para comprar un Activo (casa, garaje, ...) que luego alquilas. Tú todos los meses pagas al banco la cuota de la hipoteca, pero otra persona te paga a ti el alquiler. Y si lo has hecho bien, el importe que recibes por el alquiler supera el pago de la hipoteca, así que la casa se paga sola y además tienes un pequeño flujo de efectivo positivo todos los meses.

Desde ahora cuando tenga que meterme en una deuda trataré que sea deuda buena. ¿Y tú, harás lo mismo?


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