Las finanzas de la vida en pareja

Antes o después, casi todos nosotros, llegamos a plantearnos convivir con otra persona y compartir con ella una vida en pareja. Tan importante como elegir a nuestra media naranja es analizar cómo va a afectar esa decisión a nuestras finanzas personales. Esta afirmación que puede resultar tan poco romántica es fundamental para evitar problemas futuros de convivencia.

Supongamos por ejemplo que Isabel y Mario son pareja y se están planteando independizarse e irse a vivir juntos. Isabel, es partidaria de ahorrar y mantener unos niveles de ahorro suficientes como para asegurarse un futuro seguro. Mario en cambio, solo desea vivir el presente intensamente y por su cabeza no pasa pensar en la situación financiera a más largo plazo. Si los protagonistas de nuestro ejemplo, no mantienen una conversación en este sentido antes de irse a vivir juntos, su estabilidad como pareja podrá tambalearse con bastante facilidad.

Las finanzas de la vida en pareja

Las finanzas de la vida en pareja

También podríamos pensar en la pareja formada por Alex y Ana. Mientras que el desea vivir de alquiler, Ana está convencida de adquirir vivienda en propiedad. Si los miembros de esta pareja no se ponen de acuerdo en este extremo, difícilmente su vida en pareja podrá avanzar adecuadamente.

La convivencia nunca es fácil, por eso siempre es recomendable que la gestión de las finanzas no suponga un obstáculo más. Tan importante como repartirse las tareas del hogar y el cuidado de los niños (si existen) es tomarse un tiempo para sentarse juntos a gestionar la economía familiar. Para esta labor es fundamental llevar un control de la facturas a pagar y de su vencimiento, revisar los extractos bancarios, pensar a que inversión destinar los ahorros, realizar un presupuesto de ingresos y gastos, etc…

Cuando la pareja está pensando en casarse, la decisión del régimen matrimonial a adoptar es clave. En España se puede optar por el régimen de separación de bienes o por el de gananciales. Es muy importante tomarse un tiempo a decidir cuál de ellos es más conveniente dado que las condiciones económicas entre uno y otra varían sustancialmente. Además a la hora de pagar impuestos, la declaración de la renta permite tributar de forma individual y de forma conjunta a los dos miembros de la pareja.

Parece por tanto evidente, que una de las primeras conversaciones que debería mantener toda pareja que desea iniciar una convivencia, tendría que estar enfocada a resolver todas estas cuestiones sobre la gestión y control de las finanzas personales.

Andrés Lago - Bancomparador

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