Las normas fundamentales para invertir

El proceso para pasar de empleado o autónomo a empresario o inversor es básico para salir de la carrera de la rata. Se trata de moverse del lado izquierdo al lado derecho del cuadrante del flujo del dinero pero para hacerlo bien necesitas conocer algunas normas fundamentales para invertir.

Porque tienes que poner a trabajar el dinero sobrante que puedas conseguir, invirtiéndolo en activos que generen ingresos. Y lo complicado es que este proceso requiere un cambio de mentalidad que no todas las personas son capaces de realizar.

Las normas fundamentales para invertir

Una situación ideal para hacer esto sería el momento en que te encuentras con más dinero de lo habitual proveniente de una herencia o que te haya tocado la lotería. La gente promedio que se encuentra en el lado izquierdo del cuadrante seguirá los consejos más tradicionales como meter ese dinero en un plan de pensiones o un depósito a plazo fijo. En el peor de los casos se lo gastan en pasivos como un coche o un viaje.

Si te encuentras con esta situación es el momento ideal para invertir ese dinero en activos que hagan fluir el efectivo.

Pero recuerda que necesitas entender bien las siguientes normas fundamentales para invertir.

1. Pasa de mentalidad de pobre a mentalidad de rico

Como siempre ha dicho Robert Kiyosaki, los pobres y la clase media de la mayor parte del mundo enseñan a sus hijos desde pequeños que lo que tienen que hacer es ir a la escuela, conseguir un buen trabajo, trabajar duro y ahorrar dinero.

Sin embargo, los ricos dicen a sus hijos: «aprende como funciona el dinero, empieza a trabajar no para ganar dinero sino para aprender, haz que tu dinero empiece a trabajar por ti e invierte en activos que creen flujo de efectivo»

Es muy difícil hacerse rico trabajando por un salario. Básicamente por como funcionan los impuestos. El gobierno consigue una gran parte de esos impuestos que pagamos antes incluso de que cobremos nuestro salario.

Sin embargo, los dueños de negocios pueden invertir su dinero antes de impuestos. De esta forma consiguen mas dinero para trabajar con él a la vez que reducen los ingresos totales sobre los que se aplican impuestos. Esto se traduce en que acaban pagando menos en impuestos que la clase media.

El problema no son los ricos sino la mentalidad de los pobres y la clase media. Y eso está en nuestra mano cambiarlo. Si quieres ser rico debes pasar de mentalidad de pobre a mentalidad de rico.

2. Aprende a distinguir los distintos tipos de ingresos

La gente promedio solo piensa en tener un buen trabajo para ganar dinero. Pocos se dan cuenta de que hay diferentes tipos de ingresos:

  • Ingresos por trabajo: es el tipo de ingresos en los que la mayoría de la gente piensa cuando hablan de ganar dinero. Es un trabajo por horas. Tantas horas trabajas, tanto ganas. Es el ingreso con los impuestos más altos los cuales además te quitan antes de recibir tu salario. Por lo tanto es el tipo de ingresos con el que es más difícil hacerse rico. Para ganar más dinero tienes que trabajar más horas buscando incluso un segundo trabajo o esperar a que tu jefe te suba el sueldo. Pero tu jefe también puede despedirte por lo que se trata también del tipo de ingresos sobre el que tienes menos control.
  • Ingresos por cartera: muchos empleados con salarios altos tienen también algunos ingresos por cartera. Habitualmente fondos de inversión y/o un plan de pensiones. Muchas veces esto lo dejan en manos de un asesor financiero que se lo administra. Estos ingresos también están muy penalizados por los impuestos y es muy difícil generar riqueza con ellos. Al igual que con los ingresos por trabajo, se tiene poco control sobre estos ingresos.
  • Ingresos por ganancia de capital: estos ingresos se producen cuando compras algo por un valor y lo vendes más caro obteniendo una ganancia en esa operación. Existen multitud de ejemplos con diferentes productos o bienes. Uno de ellos puede ser comprar una casa por 110.000 euros, gastar 20.000 en mejorarla y venderla por 160.000 euros. El beneficio que hayas obtenido después de descontar los gastos asociados a la operación de compra-venta es la ganancia de capital. Aunque también son perjudicados por los impuestos, sí que es posible generar riqueza con ellos. El problema es que para obtener una ganancia de capital necesitas que el mercado en el que estás operando suba después de la compra y sobre eso no tienes control.
  • Ingresos pasivos: este tipo de ingresos los tienes cuando consigues generar un flujo de ingresos periódico y constante. Pongamos el mismo ejemplo anterior para entender perfectamente los ingresos pasivos. Compras una casa por 45.000 euros y la alquilas por X euros al mes. Esos 45.000 euros no los pones todos tú. Al banco le pides el 80% del valor de tasación y con la cantidad que cobras pagas la hipoteca, los gastos del inmueble a los que estés obligado y consigues que al final te sobren 100 euros. Esos 100 euros son ingresos pasivos que te van a llegar mes a mes. Puedes obtenerlos también con dividendos de acciones, royalties por derechos de autor de un libro, beneficios repartidos por una empresa en la que has invertido, alquiler de maquinaria o herramientas, etc. En resumen, son ingresos que te llegan tanto si trabajas como si no. Tienes mucho control sobre ellos y además se les aplican unos impuestos más bajos. Es la mejor forma de generar riqueza.

3. Convierte los ingresos por trabajo en ingresos pasivos

Puesto que la mayor parte de la gente comienza (y continua) trabajando para otro como empleado, lo mejor es entender cuanto antes las normas fundamentales para invertir y con ellas descubrir y entender que existen otro tipo de ingresos. Con esa idea en mente, se trata de aprovechar cualquier oportunidad para convertir parte del sueldo en los mejores tipos de ingresos de manera eficiente.

Si consigues un aumento de sueldo, no lo pongas en un plan de pensiones, no lo metas en una cuenta de ahorro. Págate a ti mismo e invierte ese dinero en activos que generen flujo de efectivo. Convierte ese aumento de sueldo en ingresos pasivos.

Trata la inversión como si fuera un gasto y ve aumentándolo hasta convertirlo en tu gasto más importante. Eso es lo que significa «págate a ti mismo primero». Te tienes que tratar a ti mismo como un gasto que hay que pagar el primero y lo inviertes en activos. Y ve aumentándolo ese pago conforme vayas recibiendo más ingresos.

4. Invierte en educación financiera

Mucha gente puede pensar que esto de la inversión conlleva demasiado riesgo. Pero la realidad es que invertir no es un riesgo. El inversor es quien si puede ser un peligro invirtiendo.

Hay inversores que pierden dinero incluso cuando todos los demás lo están ganando. Muchos buenos inversores siguen de cerca a estos inversores «riesgosos» porque allí pueden encontrar verdaderas gangas de inversión.

El conocimiento financiero de un inversor puede ser un activo o un pasivo para él. Con un coeficiente intelectual financiero bajo puede cometer grandes errores de inversión que otros inversores con mayor coeficiente pueden aprovechar.

Para no ser un inversor «riesgoso» debes invertir en educación financiera. Y también como parte de esa misma educación financiera debes comenzar invirtiendo poco a poco, aprendiendo de los errores que seguro que cometerás, para con el tiempo ir aumentando tus inversiones.

5. Conseguir dinero para invertir es la parte fácil

Cuando eres un inversionista principiante, una de las principales preocupaciones es cómo conseguir el dinero para invertir en un buen negocio.

Sin embargo esto no debe preocuparte. Esta es la parte fácil. Lo fundamental es concentrarte en ver las oportunidades y estar preparado para aprovecharlas. Y estar preparado quiere decir tener una buena educación financiera y experiencia. Con esto, cuando sea necesario, el dinero te encontrará o tú encontrarás el dinero.

Concéntrate en encontrar una buena oportunidad de inversión que atraiga el dinero.

6. Aprende a manejar la relación riesgo/recompensa

Con el tiempo debes aprender a distinguir la relación que hay entre el riesgo que asumes y la recompensa que esperas en las oportunidades de inversión que encuentres.

Por ejemplo, invertir 30.000 euros en la idea del primo de un amigo para crear una tienda de libros parece que no es una buena inversión. Demasiado riesgo para poca recompensa esperada.

Sin embargo, si nos dicen que ese primo de nuestro amigo ha estado trabajando para la mayor cadena de librerías del mundo durante 15 años, ha sido vicepresidente de esa cadena, ha sido el promotor de las ideas más exitosas de esa cadena y está preparado para crear su propia cadena de librerías a nivel mundial, y que con esos 30.000 euros vamos a adquirir el 10% de la empresa, ¿a que ahora sí parece una buena inversión?

La recompensa ahora parece mucho mayor en relación al riesgo que parece que asumimos.

Recuerda invertir en tu educación financiera y conocer y aplicar las normas fundamentales para invertir para tener más posibilidades de salir de la carrera de la rata.

Yo soy Juan Ramón Gómez y este es el artículo «Las normas fundamentales para invertir» en Gana Dinero y Tiempo.

Juan Ramon Gómez

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