Toma el control de tus finanzas personales. 5- Haz tu presupuesto

Si acabas de encontrar mi blog “Gana Dinero y Tiempo” tienes que saber que ésta es la quinta entrega de la serie Toma el control de tus finanzas personales y quizá te interese leer el resto de entradas de la serie, arriba tienes el link con todas ellas.


El primer paso que diste fue conocer tus gastos, luego tus ingresos, continuaste estudiando bien tu deuda y con estos datos calculaste cual era tu flujo de caja o efectivo. Como ves para empezar a tomar el control tienes que saber perfectamente cual es tu situación.

En uno de los libros de Robert T Kiyosaki que he leído, dice que para tener las indicaciones de como ir a un lugar, debes saber primero cual es el origen.

Así que cuando yo pongo en viamichelin como llegar a Valencia le tengo que indicar desde donde salgo y él me indicará la ruta.

Con las finanzas personales ocurre lo mismo, para llegar al destino (controlar tus finanzas), debes saber cual es tu situación actual, y eso es lo que has hecho.

Ahora empieza la parte operativa. Escribir tu hoja de ruta. Y el primer paso es administrar bien tus ingresos, para ello tienes que hacer tu presupuesto.

Si partes de una situación de flujo de caja negativo o cercano a cero preparar tu presupuesto y seguirlo es prioritario. Tienes que apretar el cinturón y reducir todo lo que sea prescindible.

Tengo que decir que dada mi situación de partida en la que mi flujo de caja era positivo, no me centre demasiado en presupuestar cada partida de gasto al milímetro. Tenía claro que quería reducir mis gastos para mejorar mi situación, pero tenía menos presión que si hubiera partido de una situación con flujo de caja negativo o igual a cero.

Sea como sea, lo que debes tener muy presente y yo lo he estado siguiendo estrictamente es adquirir el hábito de pagarme a mi misma primero, incluso durante los meses que estuve en el paro y mis ingresos se redujeron, continué con la disciplina.

En muchos de los libros sobre finanzas personales lo repiten y repiten, creo que es primordial.

Si tu rutina es la de guardar lo que queda después de pagarlo todo, entonces te resultará difícil ahorrar y por supuesto difícil que logres la libertad financiera.

En mi caso lo vi claro y lo acepté como un dogma. Así que cuando ingresan la nómina en el banco hago una transferencia del importe destinado a pagarme a mi misma a la cuenta remunerada o deposito donde este guardando el dinero en ese momento.

Básicamente he mantenido el % de mis ingresos que guardo para mis saco de ahorro, inversión y emergencia. Pero he modificado ligeramente la parte que destino para amortización de la hipoteca, que lo he aumentado.

No puedo decirte cuanto debes separar ya que cada caso es un mundo, tu buen juicio te lo indicará, y no te obsesiones, si al principio sólo puedes separar un 5 % pues perfecto, ya tendrás tiempo de aumentarlo cuando empieces a controlar la situación, lo que importa es que en el presupuesto lo incluyas, consideralo como un gasto más que debes pagar, con la diferencia que al final ese dinero te beneficiará a ti.

Para preparar mi presupuesto del 2011 he cogido todos mis gastos del 2010 y he apuntado en cada mes lo suyo, por ejemplo el seguro del coche lo pago en dos veces y he indicado el mes en el que lo tengo. Para gatos mensuales o bimestrales he realizado una media y la he colocado en el mes que toca. El presupuesto es una orientación, que luego debes comparar con la realidad.

Ya sabes, la tarea para esta semana es que prepares tu presupuesto. Si tienes alguna duda, no dudes en preguntarme, estaré encantada de ayudarte.


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7 comentarios

  1. Hola:

    Hace poco me suscribí por twitter a tu blog, porque inicié mi andadura hace poco en esto de los blogs. Me resulta muy interesante tu entrada puesto que de hecho, hace nada publiqué algo en el mismo sentido. Lo que dices: “El primer punto para saber dónde vas es de dónde vienes”, es una gran verdad y es necesario conocer cuál es tu estructura de gastos para poder actuar sobre ellos. Yo añadiría una cosa más y es que a la hora de preparar el presupuesto, es importante también clasificar el tipo de gastos que uno tiene porque la forma de actuar sobre ellos será sustancialmente distinta. Es decir, hay gastos corrientes, como la luz, el gas, etc que habrá que revisar para ver si hay forma de reducir (por ejemplo, teniendo un mismo proveedor de luz y gas que te permitirá acceder a algún descuento) y otros como cuotas de préstamos, tarjetas para las cuáles habrá que recurrir al contacto con los bancos para intentar negociar comisiones, tipos de interés o cambiar de préstamo para reducir cuotas. Hay otros que simplemente habría que eliminar.
    Lo dicho, muchas gracias por tu post y un saludo.

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